Existen una serie de soluciones que podemos aplicar con nuestros hijos: Ser un ejemplo para nuestros hijos. Si no aprendemos a desconectar nosotros, ellos tampoco lo harán. Establecer normas claras sobre dónde y cuándo utilizar la tecnología e impedir la presencia del móvil durante las actividades que se desarrollen en familia. Pedirles que desactiven las notificaciones del móvil, al menos mientras estén realizando otras tareas o disfrutando de su tiempo de ocio. Fijar con ellos franjas horarias, prestando especial atención a las horas de sueño. Procurar que desarrollen también formas de ocio libres de tecnología: deportes, actividades al aire libre o que impliquen el contacto directo y presencial con sus iguales. Acostumbrar a nuestros hijos a hablar de sus emociones y a resolver los conflictos cara a cara. Es necesario que ellos observen, al menos en la familia, que otras formas de comunicación son más efectivas.
Existen una serie de soluciones que podemos aplicar con nuestros hijos: Ser un ejemplo para nuestros hijos. Si no aprendemos a desconectar nosotros, ellos tampoco lo harán. Establecer normas claras sobre dónde y cuándo utilizar la tecnología e impedir la presencia del móvil durante las actividades que se desarrollen en familia. Pedirles que desactiven las notificaciones del móvil, al menos mientras estén realizando otras tareas o disfrutando de su tiempo de ocio. Fijar con ellos franjas horarias, prestando especial atención a las horas de sueño. Procurar que desarrollen también formas de ocio libres de tecnología: deportes, actividades al aire libre o que impliquen el contacto directo y presencial con sus iguales. Acostumbrar a nuestros hijos a hablar de sus emociones y a resolver los conflictos cara a cara. Es necesario que ellos observen, al menos en la familia, que otras formas de comunicación son más efectivas.