Algunas consecuencias que podemos observar están relacionadas con el rendimiento, el estado anímico, las relaciones con el resto de la familia y el descuido de otras facetas de la vida cotidiana como la alimentación o el sueño. Además, aquellas personas que permitan que la tecnología sea un obstáculo para mantener relaciones presenciales satisfactorias, pueden terminar desarrollando dificultades más adelante, como por ejemplo: Dificultad para enfrentarse a las emociones: cada vez más jóvenes se muestran incapaces de romper una relación de pareja cara a cara o sincerarse con un amigo, y acuden a los mensajes y Whatsapp para hacerlo. Dificultad para afrontar conflictos: con frecuencia los conflictos entre adolescentes se trasladan al entorno digital, donde no ven el impacto que causan sus palabras en los demás.
Algunas consecuencias que podemos observar están relacionadas con el rendimiento, el estado anímico, las relaciones con el resto de la familia y el descuido de otras facetas de la vida cotidiana como la alimentación o el sueño. Además, aquellas personas que permitan que la tecnología sea un obstáculo para mantener relaciones presenciales satisfactorias, pueden terminar desarrollando dificultades más adelante, como por ejemplo: Dificultad para enfrentarse a las emociones: cada vez más jóvenes se muestran incapaces de romper una relación de pareja cara a cara o sincerarse con un amigo, y acuden a los mensajes y Whatsapp para hacerlo. Dificultad para afrontar conflictos: con frecuencia los conflictos entre adolescentes se trasladan al entorno digital, donde no ven el impacto que causan sus palabras en los demás.