Un menor podría estar sufriendo grooming si presenta varios de los siguientes síntomas: Se encierra con frecuencia en su habitación o en el cuarto de baño. Se conecta con su móvil u ordenador cuando todos duermen. Comienza a tener objetos o ropa que nosotros no le hemos comprado, ya que algunos acosadores hacen regalos para generar sentimiento de deuda o ganarse al menor. El menor se vuelve introvertido o esquivo. Teme que sus padres noten que sucede algo raro. Desarrolla problemas para conciliar el sueño. Presenta un estado de nervios, falta de apetito y hasta manifestaciones psicosomáticas.
Un menor podría estar sufriendo grooming si presenta varios de los siguientes síntomas: Se encierra con frecuencia en su habitación o en el cuarto de baño. Se conecta con su móvil u ordenador cuando todos duermen. Comienza a tener objetos o ropa que nosotros no le hemos comprado, ya que algunos acosadores hacen regalos para generar sentimiento de deuda o ganarse al menor. El menor se vuelve introvertido o esquivo. Teme que sus padres noten que sucede algo raro. Desarrolla problemas para conciliar el sueño. Presenta un estado de nervios, falta de apetito y hasta manifestaciones psicosomáticas.
Un menor podría estar sufriendo grooming si presenta varios de los siguientes síntomas: Se encierra con frecuencia en su habitación o en el cuarto de baño. Se conecta con su móvil u ordenador cuando todos duermen. Comienza a tener objetos o ropa que nosotros no le hemos comprado, ya que algunos acosadores hacen regalos para generar sentimiento de deuda o ganarse al menor. El menor se vuelve introvertido o esquivo. Teme que sus padres noten que sucede algo raro. Desarrolla problemas para conciliar el sueño. Presenta un estado de nervios, falta de apetito y hasta manifestaciones psicosomáticas.