El “LIKE” o “me gusta” es una forma de valorar positivamente algo que un usuario ha colgado en una red social, ya sea un texto, comentario o una foto. Normalmente son los propios seguidores o contactos los que otorgan el “LIKE”. El LIKE que nació como un mero reconocimiento, se ha convertido entre los adolescentes en una forma de medir su nivel de popularidad. En demasiados casos, se consolida como el principal baremo para determinar su aceptación en el grupo de iguales, que no son solo sus compañeros de clase, sino todo el universo de jóvenes conectados a través de las redes sociales. La evolución que ha ido teniendo el “LIKE” en los últimos años, dentro de las propias redes sociales existentes y las que han ido surgiendo, le ha llevado a convertirse en una moneda de cambio. Muchos adolescentes otorgan los preciados “me gusta” a los demás no ya como una forma de valoración, sino como parte de un inevitable trueque: “yo te doy LIKE para que luego tú me lo des a mí”. Por todo esto, se ha convertido en un fin en sí mismo. Se actúa para conseguir el “LIKE” y se buscan las situaciones propicias, incluso entornos sociales en los que poder hacer una fotografía que nos permita superar el número habitual de “me gusta”. En definitiva, las fotos no son algo espontáneo sino todo lo contrario, se estudian sometiéndolas a un sinfín de filtros y se editan hasta conseguir el objetivo deseado, el “LIKE”.
El “LIKE” o “me gusta” es una forma de valorar positivamente algo que un usuario ha colgado en una red social, ya sea un texto, comentario o una foto. Normalmente son los propios seguidores o contactos los que otorgan el “LIKE”. El LIKE que nació como un mero reconocimiento, se ha convertido entre los adolescentes en una forma de medir su nivel de popularidad. En demasiados casos, se consolida como el principal baremo para determinar su aceptación en el grupo de iguales, que no son solo sus compañeros de clase, sino todo el universo de jóvenes conectados a través de las redes sociales. La evolución que ha ido teniendo el “LIKE” en los últimos años, dentro de las propias redes sociales existentes y las que han ido surgiendo, le ha llevado a convertirse en una moneda de cambio. Muchos adolescentes otorgan los preciados “me gusta” a los demás no ya como una forma de valoración, sino como parte de un inevitable trueque: “yo te doy LIKE para que luego tú me lo des a mí”. Por todo esto, se ha convertido en un fin en sí mismo. Se actúa para conseguir el “LIKE” y se buscan las situaciones propicias, incluso entornos sociales en los que poder hacer una fotografía que nos permita superar el número habitual de “me gusta”. En definitiva, las fotos no son algo espontáneo sino todo lo contrario, se estudian sometiéndolas a un sinfín de filtros y se editan hasta conseguir el objetivo deseado, el “LIKE”.
El “LIKE” o “me gusta” es una forma de valorar positivamente algo que un usuario ha colgado en una red social, ya sea un texto, comentario o una foto. Normalmente son los propios seguidores o contactos los que otorgan el “LIKE”. El LIKE que nació como un mero reconocimiento, se ha convertido entre los adolescentes en una forma de medir su nivel de popularidad. En demasiados casos, se consolida como el principal baremo para determinar su aceptación en el grupo de iguales, que no son solo sus compañeros de clase, sino todo el universo de jóvenes conectados a través de las redes sociales. La evolución que ha ido teniendo el “LIKE” en los últimos años, dentro de las propias redes sociales existentes y las que han ido surgiendo, le ha llevado a convertirse en una moneda de cambio. Muchos adolescentes otorgan los preciados “me gusta” a los demás no ya como una forma de valoración, sino como parte de un inevitable trueque: “yo te doy LIKE para que luego tú me lo des a mí”. Por todo esto, se ha convertido en un fin en sí mismo. Se actúa para conseguir el “LIKE” y se buscan las situaciones propicias, incluso entornos sociales en los que poder hacer una fotografía que nos permita superar el número habitual de “me gusta”. En definitiva, las fotos no son algo espontáneo sino todo lo contrario, se estudian sometiéndolas a un sinfín de filtros y se editan hasta conseguir el objetivo deseado, el “LIKE”.