Síntomas o manifestaciones: Cambios físicos y emocionales. Manifestaciones frecuentes de dolencias (dolor de cabeza o estómago). Alteraciones del estado de ánimo. Momentos de tristeza y/o apatía e indiferencia. Síntomas de ansiedad y/o estrés. Comportamientos agresivos. Episodios de enuresis. Cambios de conducta/sociales: En sus actividades de ocio. En su relación con los adultos (dependencia inusual). Con la comida. Hábitos de sueño. Dejar de usar el ordenador y el teléfono. Vacaciones en los grupos de amigos. Autolesiones, amenazas o intentos de suicidio. Cambios en el contexto académico: Se ve involucrado en incidentes dentro de la escuela. Se reduce su capacidad de concentración y atención. Altibajos en el rendimiento escolar. Pérdida de interés en la escuela. Pérdida y/o deterioro de pertenencias físicas y lesiones. Cómo debe actuar la víctima ante el cyberbullying: No contestar a las provocaciones. Bloquear o silenciar al acosador y pedir ayuda a un adulto de confianza. Guardar las pruebas y no sentirse culpable. El acosador siempre es el responsable. Informar al administrador de la web y denunciar ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Cómo afrontar el cyberbullying en el entorno familiar: Escuchar y dialogar con el menor. Preguntar sobre lo que está sucediendo, ayudar a expresar emociones y preocupaciones mostrando comprensión y atención. Reforzar la autoestima del menor y no culpabilizar. Reconocer su valentía y ayudarle a resolver la situación con dignidad y respeto. Actuar inmediatamente y trazar un plan. Proponer una solución y contar con el menor para llevarla a cabo, con el objetivo de salir reforzado y sentirse parte de la solución. Comunicar la situación al colegio. El importante que sea consciente y resuelva el problema junto con os padres, madres o tutores. Y, por supuesto, que procure y garantice la seguridad del menor. Denunciar y buscar la ayuda de expertos. Cuando la situación es grave, hay que denunciar ante la Fiscalía de Menores, Policía o Guardia Civil. Además, abogados, psicólogos, expertos en seguridad infantil… podrán mediar y ayudar al menor.
Síntomas o manifestaciones: Cambios físicos y emocionales. Manifestaciones frecuentes de dolencias (dolor de cabeza o estómago). Alteraciones del estado de ánimo. Momentos de tristeza y/o apatía e indiferencia. Síntomas de ansiedad y/o estrés. Comportamientos agresivos. Episodios de enuresis. Cambios de conducta/sociales: En sus actividades de ocio. En su relación con los adultos (dependencia inusual). Con la comida. Hábitos de sueño. Dejar de usar el ordenador y el teléfono. Vacaciones en los grupos de amigos. Autolesiones, amenazas o intentos de suicidio. Cambios en el contexto académico: Se ve involucrado en incidentes dentro de la escuela. Se reduce su capacidad de concentración y atención. Altibajos en el rendimiento escolar. Pérdida de interés en la escuela. Pérdida y/o deterioro de pertenencias físicas y lesiones. Cómo debe actuar la víctima ante el cyberbullying: No contestar a las provocaciones. Bloquear o silenciar al acosador y pedir ayuda a un adulto de confianza. Guardar las pruebas y no sentirse culpable. El acosador siempre es el responsable. Informar al administrador de la web y denunciar ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Cómo afrontar el cyberbullying en el entorno familiar: Escuchar y dialogar con el menor. Preguntar sobre lo que está sucediendo, ayudar a expresar emociones y preocupaciones mostrando comprensión y atención. Reforzar la autoestima del menor y no culpabilizar. Reconocer su valentía y ayudarle a resolver la situación con dignidad y respeto. Actuar inmediatamente y trazar un plan. Proponer una solución y contar con el menor para llevarla a cabo, con el objetivo de salir reforzado y sentirse parte de la solución. Comunicar la situación al colegio. El importante que sea consciente y resuelva el problema junto con os padres, madres o tutores. Y, por supuesto, que procure y garantice la seguridad del menor. Denunciar y buscar la ayuda de expertos. Cuando la situación es grave, hay que denunciar ante la Fiscalía de Menores, Policía o Guardia Civil. Además, abogados, psicólogos, expertos en seguridad infantil… podrán mediar y ayudar al menor.
Síntomas o manifestaciones: Cambios físicos y emocionales. Manifestaciones frecuentes de dolencias (dolor de cabeza o estómago). Alteraciones del estado de ánimo. Momentos de tristeza y/o apatía e indiferencia. Síntomas de ansiedad y/o estrés. Comportamientos agresivos. Episodios de enuresis. Cambios de conducta/sociales: En sus actividades de ocio. En su relación con los adultos (dependencia inusual). Con la comida. Hábitos de sueño. Dejar de usar el ordenador y el teléfono. Vacaciones en los grupos de amigos. Autolesiones, amenazas o intentos de suicidio. Cambios en el contexto académico: Se ve involucrado en incidentes dentro de la escuela. Se reduce su capacidad de concentración y atención. Altibajos en el rendimiento escolar. Pérdida de interés en la escuela. Pérdida y/o deterioro de pertenencias físicas y lesiones. Cómo debe actuar la víctima ante el cyberbullying: No contestar a las provocaciones. Bloquear o silenciar al acosador y pedir ayuda a un adulto de confianza. Guardar las pruebas y no sentirse culpable. El acosador siempre es el responsable. Informar al administrador de la web y denunciar ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Cómo afrontar el cyberbullying en el entorno familiar: Escuchar y dialogar con el menor. Preguntar sobre lo que está sucediendo, ayudar a expresar emociones y preocupaciones mostrando comprensión y atención. Reforzar la autoestima del menor y no culpabilizar. Reconocer su valentía y ayudarle a resolver la situación con dignidad y respeto. Actuar inmediatamente y trazar un plan. Proponer una solución y contar con el menor para llevarla a cabo, con el objetivo de salir reforzado y sentirse parte de la solución. Comunicar la situación al colegio. El importante que sea consciente y resuelva el problema junto con os padres, madres o tutores. Y, por supuesto, que procure y garantice la seguridad del menor. Denunciar y buscar la ayuda de expertos. Cuando la situación es grave, hay que denunciar ante la Fiscalía de Menores, Policía o Guardia Civil. Además, abogados, psicólogos, expertos en seguridad infantil… podrán mediar y ayudar al menor.
Síntomas o manifestaciones: Cambios físicos y emocionales. Manifestaciones frecuentes de dolencias (dolor de cabeza o estómago). Alteraciones del estado de ánimo. Momentos de tristeza y/o apatía e indiferencia. Síntomas de ansiedad y/o estrés. Comportamientos agresivos. Episodios de enuresis. Cambios de conducta/sociales: En sus actividades de ocio. En su relación con los adultos (dependencia inusual). Con la comida. Hábitos de sueño. Dejar de usar el ordenador y el teléfono. Vacaciones en los grupos de amigos. Autolesiones, amenazas o intentos de suicidio. Cambios en el contexto académico: Se ve involucrado en incidentes dentro de la escuela. Se reduce su capacidad de concentración y atención. Altibajos en el rendimiento escolar. Pérdida de interés en la escuela. Pérdida y/o deterioro de pertenencias físicas y lesiones. Cómo debe actuar la víctima ante el cyberbullying: No contestar a las provocaciones. Bloquear o silenciar al acosador y pedir ayuda a un adulto de confianza. Guardar las pruebas y no sentirse culpable. El acosador siempre es el responsable. Informar al administrador de la web y denunciar ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Cómo afrontar el cyberbullying en el entorno familiar: Escuchar y dialogar con el menor. Preguntar sobre lo que está sucediendo, ayudar a expresar emociones y preocupaciones mostrando comprensión y atención. Reforzar la autoestima del menor y no culpabilizar. Reconocer su valentía y ayudarle a resolver la situación con dignidad y respeto. Actuar inmediatamente y trazar un plan. Proponer una solución y contar con el menor para llevarla a cabo, con el objetivo de salir reforzado y sentirse parte de la solución. Comunicar la situación al colegio. El importante que sea consciente y resuelva el problema junto con os padres, madres o tutores. Y, por supuesto, que procure y garantice la seguridad del menor. Denunciar y buscar la ayuda de expertos. Cuando la situación es grave, hay que denunciar ante la Fiscalía de Menores, Policía o Guardia Civil. Además, abogados, psicólogos, expertos en seguridad infantil… podrán mediar y ayudar al menor.
Síntomas o manifestaciones: Cambios físicos y emocionales. Manifestaciones frecuentes de dolencias (dolor de cabeza o estómago). Alteraciones del estado de ánimo. Momentos de tristeza y/o apatía e indiferencia. Síntomas de ansiedad y/o estrés. Comportamientos agresivos. Episodios de enuresis. Cambios de conducta/sociales: En sus actividades de ocio. En su relación con los adultos (dependencia inusual). Con la comida. Hábitos de sueño. Dejar de usar el ordenador y el teléfono. Vacaciones en los grupos de amigos. Autolesiones, amenazas o intentos de suicidio. Cambios en el contexto académico: Se ve involucrado en incidentes dentro de la escuela. Se reduce su capacidad de concentración y atención. Altibajos en el rendimiento escolar. Pérdida de interés en la escuela. Pérdida y/o deterioro de pertenencias físicas y lesiones. Cómo debe actuar la víctima ante el cyberbullying: No contestar a las provocaciones. Bloquear o silenciar al acosador y pedir ayuda a un adulto de confianza. Guardar las pruebas y no sentirse culpable. El acosador siempre es el responsable. Informar al administrador de la web y denunciar ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Cómo afrontar el cyberbullying en el entorno familiar: Escuchar y dialogar con el menor. Preguntar sobre lo que está sucediendo, ayudar a expresar emociones y preocupaciones mostrando comprensión y atención. Reforzar la autoestima del menor y no culpabilizar. Reconocer su valentía y ayudarle a resolver la situación con dignidad y respeto. Actuar inmediatamente y trazar un plan. Proponer una solución y contar con el menor para llevarla a cabo, con el objetivo de salir reforzado y sentirse parte de la solución. Comunicar la situación al colegio. El importante que sea consciente y resuelva el problema junto con os padres, madres o tutores. Y, por supuesto, que procure y garantice la seguridad del menor. Denunciar y buscar la ayuda de expertos. Cuando la situación es grave, hay que denunciar ante la Fiscalía de Menores, Policía o Guardia Civil. Además, abogados, psicólogos, expertos en seguridad infantil… podrán mediar y ayudar al menor.
Síntomas o manifestaciones: Cambios físicos y emocionales. Manifestaciones frecuentes de dolencias (dolor de cabeza o estómago). Alteraciones del estado de ánimo. Momentos de tristeza y/o apatía e indiferencia. Síntomas de ansiedad y/o estrés. Comportamientos agresivos. Episodios de enuresis. Cambios de conducta/sociales: En sus actividades de ocio. En su relación con los adultos (dependencia inusual). Con la comida. Hábitos de sueño. Dejar de usar el ordenador y el teléfono. Vacaciones en los grupos de amigos. Autolesiones, amenazas o intentos de suicidio. Cambios en el contexto académico: Se ve involucrado en incidentes dentro de la escuela. Se reduce su capacidad de concentración y atención. Altibajos en el rendimiento escolar. Pérdida de interés en la escuela. Pérdida y/o deterioro de pertenencias físicas y lesiones. Cómo debe actuar la víctima ante el cyberbullying: No contestar a las provocaciones. Bloquear o silenciar al acosador y pedir ayuda a un adulto de confianza. Guardar las pruebas y no sentirse culpable. El acosador siempre es el responsable. Informar al administrador de la web y denunciar ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Cómo afrontar el cyberbullying en el entorno familiar: Escuchar y dialogar con el menor. Preguntar sobre lo que está sucediendo, ayudar a expresar emociones y preocupaciones mostrando comprensión y atención. Reforzar la autoestima del menor y no culpabilizar. Reconocer su valentía y ayudarle a resolver la situación con dignidad y respeto. Actuar inmediatamente y trazar un plan. Proponer una solución y contar con el menor para llevarla a cabo, con el objetivo de salir reforzado y sentirse parte de la solución. Comunicar la situación al colegio. El importante que sea consciente y resuelva el problema junto con os padres, madres o tutores. Y, por supuesto, que procure y garantice la seguridad del menor. Denunciar y buscar la ayuda de expertos. Cuando la situación es grave, hay que denunciar ante la Fiscalía de Menores, Policía o Guardia Civil. Además, abogados, psicólogos, expertos en seguridad infantil… podrán mediar y ayudar al menor.